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“En sus comienzos se centró en la fabricación de morcilla de arroz, chorizo, panceta y morteruelo y poco a poco ha ido ampliando la oferta de sus productos”, explica Alberto Díez Malo. De los dos trabajadores, una furgoneta, y el apoyo familiar, con los que arrancaba se ha convertido en una empresa consolidada que cuenta con fábrica, de más de 700 metros cuadrados, carnicería propia, y séis trabajadores. “Elaboramos chorizo y salchichón de ciervo, avestruz en escabeche, pimientos del piquillo rellenos de morcilla, migas caseras, garbanzos con bacalao, etc,..” -comenta Alberto. “Una oferta original e innovadora a la que también hemos sumado una gran variedad de comidas preparadas, en lata y en bandeja de gran calidad, que atrae a propios y foráneos”, añade Alberto Díez. |